Quisiera, a veces, ser poeta, poder escribirte versos, saber un poco de métrica y hacer el intento, intento por decirte estas cosas que casi siempre te niego, perder el pudor de tu sonrisa y dejar el tiempo, pensar en decirte cosas que quieras oír de nuevo, pensar en decirte cosas que sepas bien por cierto.
Quisiera, muy de repente, tener las palabras en rimas, en medidas exactas que delataran la obsesión que eres, el orden perfecto en el que a veces te acomodas, tú y tus cosas, y tu sonrisa y esas ganas de hacerme un cariño brusco que me sonroja en silencio.Obsesión que no es mía, sino del universo, que a veces se nos pone brusco y nos deja gozar el tiempo, dejar nuestros pasos en la calle para no recogerlos luego y pensar en no pensar para no perder el tiempo.
desearía tener una voz más como de ave, para encantarte en vivo, tomarte por sorpresa y acosarte con esta sincera apreciación de que eres bello, de que me llenas, de que a veces no es que faltas es que cuando no sobras eres exacto, preciso, sincero.
Si pudiera torcer el lenguaje, darte ese juego, no llenarme la boca de hielos. Con la lengua llena de flores que no siembro, te diría que te comprendo, que a veces no sólo tengo miedo.
Sería un poema erótico, lo siento, y es que cómo separarte de esos ojos negros. Un negro que no es negro ni es perverso.
y entonces pediría ese silencio, que te conozco y temo, que no doblego y te diría mira son las hojas de mi árbol seco, árbol que ayer floreció, ayer q te estaba meciendo y que hoy se ha secado para renacer luego, para verte mañana como quien nace al cielo, como quien llega de muy lejos, después de mucho tiempo.
Quisiera ser verso para que me aprendieras luego, para que me citaras de memoria para hacerme sentir feo, que olvidaras que son mis letras y no las amaras menos, las amaras por ser eso y no por comprender el juego, el juego que tanto pierdo y en el que tanto, no sé cómo, te enredo
Y si quisiera ser muda sería mi silencio, mi silencio que te mando cuando no te veo, que te niego cuando me canso y que encuentro cuando reniego, silencio que yo no hice pero que viene a mi encuentro, que he adopatado como propio para que me explique, con tiento, como es que pasa todo esto que yo no entiendo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario