Being a princess

Mi Amor ¿por qué no has regresado? No quiero pensar que no me perdonarás: si es miedo ven a que lo cure; si es orgullo olvídalo para que te ame; si es rencor perdóname, amor,que no fue adrede.

Sé que no sirve de nada, Amor, pero no sólo yo te pierdo, no puedo dejarte hacer esto sin chistar: me da miedo que después te maldigas por ceder, por no luchar, por dejarme ir. Me da más miedo que me maldigas por ceder, por no luchar, por irme.

¿Amor, qué hago, Amor, qué hago? ¿Qué te digo para que no te vayas?

¿Te lleno los oídos de cumplidos?

¿Atiborro tu buzón de besos?

¿Me indigno por la barbaridad que estás haciendo?

No sé cómo prefieres todo esto  a hace un año, sé que no es igual pero tu silencio no lo soluciona y tu solución es una cobardía. Yo lucharía por ti, esto es cuestión de honor, tú eres mi príncipe: dentro de ti duerme la valentía de un reino y el honor de un caballero.

Me pregunto: ¿qué haría una princesa? Al fin,  Soy yo tu princesas ¿espero a que me rescates? No lo sé, tal vez deba darte instrucciones, o mantenerme serena y altiva.

Seré ella: tu princesa. Soy egoísta y caprichosa a veces pero así somos nosotras (y mira que bien lo sé): a veces debemos ser educadas. He aprendido, lo he aprendido bien y las princesas no necesitamos dos lecciones. Soy fuerte y de gran voluntad y sé que debo afrontar mi honor y mi gloria así como mis deshonras y fracasos.

Lo acepto. Lo hago y lo confronto. Ahora es tu turno: no me verás llorar ni pedir, ni siquiera temer. Guardo mi miedo, mis debilidades. Me pongo mi mejor vestido y espero, espero que pase lo que tenga que pasar, he aprendido y no puedo hacer más.

Estoy en mi torre, sola, peinándome estas ideas, dándoles vuelta. Estoy aquí, con el ave te tu ausencia en tu ventana, contando las hojas de la albahaca esperando a que llegues tú, mi príncipe. Sé que si no vienes alguien más vendrá a preguntar por esta rueca tan vieja en la que me entretengo y me iré con él: tal vez sea un pirata o un mago, tal vez un espadachín o un marinero. No será un príncipe pues las princesas tenemos sólo uno pero qué más da, si mi príncipe no quiere me escribiré otro cuento pero que sepas bien que los príncipes sólo tienen una princesa también, podrás encontrar una maga, una poeta o una bailarina pero no una princesa. También habrás perdido este cuento y habrá sido por un berrinche y no mío.

No hay comentarios:

Publicar un comentario